Fertilidad Natural. parte 2

Fertilidad Natural. parte 2

La búsqueda, ahí nos quedamos en la primera parte.

En vivir muertos de sed y con el sistema nervioso en alerta.

Quiero que veas este vídeo, y luego seguimos hablando. Mario Alonso Puig te va a explicar algo mucho mejor que yo.

Has entendido ya, verdad?

Cúanto valor has perdido por el camino?

Desde que estás buscando?

Cuánto te valoras ahora como ser humano, como mujer, como hombre…?

Sigues valorándote igual que antes? Sigues hablándote igual que antes?

Seguramente hubiera sido muy diferente si te hubieras quedado embarazada a la primera, o no?

 

El proceso de creación de un bebé (a partir de ahora lo llamaré así, en lugar de búsqueda) NO DEPENDE DE TI. Grábatelo a fuego! Hay una inteligencia superior en la vida, un orden que hace que todo ocurra de una determinada manera y en el que todos vivimos inmersos. Llámalo Dios, Universo, Alá, Buda, El Campo unificado, el todo… llámalo como quieras, pero si observas tu vida y la vida de cualquier ser humano, si observas la naturaleza, te darás cuenta que todo está en su perfecto orden y equilibrio. Los ecosistemas de seres vivos, el planeta con respecto a los seres que lo habitan, los planetas, las galaxias, el cosmos… parece ser que hay un orden que hace que todo eso esté en equilibrio. Pues bien, tú y yo vivimos en medio de todo eso. Tú y yo estamos ahí, respiramos ahí, habitamos ahí, experimentamos ahí, vivimos ahí. Tú y yo con todo lo que somos, nuestro cuerpo incluido. Todo nuestro ser habita en mitad de ese orden, forma parte de eso.

Así que CONFÍA, confía que ese orden sabe lo que está haciendo.

Cuando estamos viviendo un proceso de sanación de alguna persona en la clínica, yo siempre digo lo mismo, no te hago lo que yo quiero, yo escucho al cuerpo y estoy a su servicio. El cuerpo tiene su propia sabiduría interna, que sabe más que nuestras mentes limitadas y todo lo que han aprendido. Nuestro cuerpo ya sabe funcionar solo, ya sabe sanarse, ya sabe crear, destruir, sanar, reparar, florecer… NUESTRO CUERPO SABE.

Veo verdaderos milagros cada día gracias a observar a cada persona desde ahí. Los veo, los siento en mis manos, en sus cuerpos, en sus miradas, en su alma… lo siento en la mía. Porque todo el mundo es tocado cuando toca. Todo el mundo es escuchado cuando escucha. Todo el mundo es amado cuando ama.

No es fácil dedicarte a la fisioterapia y escribir un texto de esta índole. No es fácil, llevo tiempo queriéndolo hacer pero solo hoy ha fluido en el espacio y el tiempo para materializarse.

No es fácil porque muchos sanitarios se van a enfadar por mi rotundidad, ya que van a ver las suyas. Se van a molestar por mi franqueza, porque no siempre somos lo francos que deberíamos, y no siempre nos damos cuenta de que tenemos a un ser humano delante cada vez que le decimos algo. Un diagnóstico médico, una palabra, una mirada pueden cambiarle la vida a alguien. Y todos hemos sentido eso alguna vez. Nuestra labor tiene una responsabilidad muy grande porque nuestra «opinión o juicio clínico» se va a grabar a fuego en la mente de alguien, y eso, puede determinar la expresión de su ADN, el funcionamiento de su psicología, de sus emociones, de sus cerebros, de su sistema inmune y de su salud en general.  Nadie nos hace conscientes de esto, nadie absolutamente nadie, por muchas asignaturas de psicología que des en la carrera. Te explican cómo tratar al paciente, las reglas de la psique, de las palabras… pero no te enseñan a tratar el alma, a la persona real que tienes delante.

Por eso, nosotros, que no somos dioses ni héroes (como se nos llama a los sanitarios en mitad de la pandemia del coronavirus), SOMOS PERSONAS, como tú, que tenemos problemas, vivimos circunstancias desagradables y agradables cada día, tenemos nuestras propias neuras, y aún así, a veces sin ganas ningunas, nos levantamos con la mejor de las sonrisas a escuchar y a atender personas cuando peor están en su vida, cuando están enfermas. Eso de que necesiten tu ayuda hace que te pierdas a veces al servicio de otros, que te pierdas tanto que no te encuentres… y que te empieces a encontrar a través de tu propio ego que te hace creer que eres indispensable e importante para mucha gente. Por eso, cuando diagnosticas a alguien o le dices tómate esta pastillita para mejorar tu ovulación, tómate esta anticonceptiva o hazte esta prueba radioactiva que no te va a hacer daño… tú con tu sabiduría extrema llena de horas de estudio te crees que le estás ayudando…

Pero, guapi, qué equivocada estás!

Qué equivocados estamos los sanitarios creyendo que somos nosotros la solución a vuestros males!

Qué equivocados estamos cuando infundimos más miedo, más dudas, más preocupación a una persona que está sana…

Que sí, que está genial ir contando todo lo que pasa, informar al paciente y todos esos rollos. Pero créeme que si te ahorraras la mitad de tus palabras, dudas y elucubraciones, mucha gente estaría más sana de lo que está y seguramente no habría tantos problemas de fertilidad en las sociedades desarrolladas.

No te parece curioso que los grandes empresarios estén invirtiendo en la creación de clínicas y hospitales grandísimos de sanidad privada? Hoy casi nadie se siente seguro ni bien atendido con la sanidad pública, cuando, al menos en España, hoy está todo más modernizado que nunca y tenemos unos grandísimos profesionales al servicio. Nada es suficiente hoy.

No te parece curioso que tanta gente hoy en día tarde tanto en concebir? o tenga que hacerse tantas pruebas y tantos procesos médicos?

No te parece curioso que la gente de hoy en día, que se cuida mucho más que los de antes, tengan más problemas para estar en orden con sus hormonas sexuales?

Hoy en día raro es quien no intenta comer más sano, quien no hace ejercicio, quien no tiene vacaciones o se pega una escapadilla, un retiro espiritual, medita o hace yoga…

Raro es quien no se cuida. Pero parece que estamos más enfermos que nunca y que necesitamos más médicos que nunca, mucha gente ya tiene también un seguro privado.

La sociedad que estamos creando nos hace creer que estamos enfermos, que necesitamos más ayuda, más diagnósticos, más mirarnos, más problemas… y luego, nos vende todos los productos y servicios para solucionar nuestros males.

Nunca somos lo suficientemente guapos, lo suficientemente sanos, ecologístas recicladores, ciudadanos (flipa con lo del covid), trabajadores, empresarios, padres, hijos… no somos lo suficientemente buenos para nada según la sociedad en la que vivimos.

Todo el día comparándonos. Con estadísticas, con redes sociales, hasta las app de ligoteo te hacen elegir a una persona como si fueran ganado!

Cuando tú decides venir a esta clínica no solo te has fiado de la opinión de tu amiga tal que te lo recomendó, seguramente has mirado en google, las opiniones de los demás, las estrellitas que nos puntuan, has mirado facebook, instagram, la web… En lugar de confiar en tu amiga, tú has querido contrastarlo y corroborarlo para que tu mente, que necesita certezas (como la mía y como la de todos), esté tranquilita y sosegada antes de venir. Te has creado el peliculón antes de venir con todas tus expectativas … y cuando vienes… si no encaja con lo que tu te has montado en la cabeza, decides que no te ha gustado o no te dejas rendir a la experiencia que se te ofrece. Por el contrario, si te cuadra con tus expectativas, seremos las más maravillosas del mundo. Así funciona nuestra mente. Te pongo como ejemplo la clínica para que lo entiendas rápido, pero vamos a hablar ahora de maternidad o de paternidad. Vamos a cambiar los términos. Voy a copiar el mismo párrafo y voy a cambiar unas cuantas palabras (que te pondré en mayúsculas para que las distingas)

Cuando tú decides QUEDARTE EMBARAZADA no solo te FIAS DE LA NATURALEZA DE TU CUERPO QUE SÍ SABE QUEDARSE EMBARAZADA, seguramente vas a mirar en google TODO SOBRE QUEDARSE, las opiniones de los demás, las estrellitas que nos puntuan, has mirado facebook, instagram, la web… En lugar de confiar en tu amiga NATURALEZA, EN TU CUERPO, tú has querido contrastarlo y corroborarlo para que tu mente, que necesita certezas (como la mía y como la de todos), esté tranquilita y sosegada antes de QUEDARTE EMBARAZADA. Te has creado el peliculón antes con todas tus expectativas … y cuando TE QUEDAS EMBARAZADA… si no encaja con lo que tu te has montado en la cabeza, decides que no te ha gustado o no te dejas rendir a la experiencia que se te ofrece. Por el contrario, si te cuadra con tus expectativas, TU CUERPO SERÁ EL MÁS maravilloso del mundo.

No contemplamos el NO en nuestra mente.

Creamos expectativas y esperamos que se cumplan a pies juntillas.

Y esas expectativas nos impiden RENDIRNOS A LA EXPERIENCIA DE VIDA QUE NOS HA TOCADO VIVIR.

Esas expectativas, comparaciones, opiniones, lecturas, pensamientos, jucios clínicos de los mejores médicos del mundo, pruebas diagnósticas etc etc no nos dejan PERMITIR QUE SUCEDA LO QUE TIENE QUE SUCEDER. Eso que no controlas ni sabes ni tú ni yo, ni nadie. Eso que solo pertenece a ese orden en el que estamos inmersos.

Por eso no te permites sentirte como te sientes, por eso ocultas la rabia, la tristeza, la desidia, la envidia, el coraje, la impotencia, el dolor, la pena, la frustración… por eso las maquillas de «bueno, algo tendré que aprender de esto», o «algo está fallando, voy a seguir buscando respuestas»

Buscando con sed, muerta de sed, en conflicto contigo misma, con el mundo, con tu pareja, con la gente que te rodea. Buscando algo que no llega cuando ni como tú quieres. Muerta de sed, creyendo que controlas en esa búsqueda. Déjame que te diga amiga mía que no eres tú la que busca las respuestas, es tu mente. En tu corazón y en tu ser sabes que todo llega cuando tiene que llegar y que a cada uno le llega lo que le tiene que llegar. Y que no hay cosas mejores ni peores, porque a veces, la mayor desgracia del mundo se puede transformar en la cosa más hermosa que jamás vivirás.

Te voy a dejar aquí un cuento que viene al caso

En una aldea vivía un granjero muy sabio. Compartía una pequeña casa con su hijo. Un buen día, al ir al establo a dar de comer al único caballo que tenían, el chico descubrió que se había escapado. La noticia corrió por todo el pueblo. Y con el rostro triste le dijeron:
·
-¡Qué mala suerte habéis tenido! Para un caballo que poseíais y se os ha marchado.
Y el hombre respondió:
-Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?
Unos días después el hijo del granjero se quedó sorprendido al ver a dos caballos pastando enfrente del establo. El animal había regresado en compañía de otro. Cuando los vecinos se enteraron de lo que había sucedido, sonrientes le comentaron:
-¡Qué buena suerte habéis tenido! No solo habéis recuperado a vuestro caballo, sino que además, poseéis uno nuevo.
Y el hombre les contestó:
-Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Una semana más tarde, padre e hijo salieron a cabalgar juntos. El caballo de aspecto fiero empezó a dar saltos, provocando que el chaval se cayera al suelo. Y lo hizo de tal manera que se rompió las dos piernas. Al enterarse del incidente, la gente del pueblo fue corriendo a visitar al granjero y le dijeron:

-¡Qué mala suerte habéis tenido!
Y el hombre volvió a responderles:
-Mala suerte, buena suerte, ¿quién sabe?
Tres semanas después el país entró en guerra. Y todos los jóvenes fueron obligados a alistarse. Todos, a excepción del hijo del granjero, que al haberse roto las dos piernas debía permanecer reposando en cama. Y una vez más, le dijeron:
-¡Qué buena suerte habéis tenido! Al haberse roto las dos piernas, tu muchacho se ha librado de ir a la guerra.
Y una vez más, el hombre les contestó:
-Buena suerte, mala suerte, ¿quién sabe?
Cuento extraído del libro Las filofábulas para aprender a convivir, de Michel Piquemal.

Sé que pensarás que es muy happypower pensar esto, pero QUÉ ES LA SUERTE AMIGA?

Qué es la suerte?

Al final te das cuenta de que somos muy afortunados con todo lo que sentimos, vivimos y experimentamos en esta vida. Y en el dolor hay una fuente de sabiduría inmensa.

No hay nada más doloroso que la pérdida de un hijo, eso dicen.

Pues nadie habla de esto, y hoy quiero yo ponerlo en el tintero.

También es muy doloroso que ese hijo no llegue.

Por eso, las personas tenemos derecho a expresarlo, a vivirlo, a no escondernos por sentir lo que sentimos y vivir lo que vivimos. Porque si de verdad somos coherentes y expresamos nuestra verdad al mundo, esa verdad resonará con la verdad, con el amor, con el orden que nos rodea.

Pero si somos incoherentes, si guardamos lo que sentimos, o queremos convencernos de que todo va bien cuando me siento fatal, mi cuerpo está resonando en el desorden, en la incoherencia, y eso mínimamente me enferma, en ese estado es imposible que tu cuerpo decida quedarse embarazada.

Así que vuelvo a recordarte una cosa, ERES FÉRTIL Y ESTÁS SANA.

Mírate cada día al espejo, a los ojos, sonríe y regálate estas palabras.

La tierra siempre es fértil, hasta en las rocas nacen las flores, y árboles hermosos.

LA VIDA SIEMPRE SE ABRE CAMINO EN LAS PEQUEÑAS GRIETAS.

Son las heridas, el dolor, el sufrimiento los que resquebrajan nuestro sistema de creencias, nuestras mentes cerradas, nuestros cuerpos tensos… Son los que nos regalan la experiencia de lo desconocido, los que nos hacen asomarnos a nuestros abismos.

En tus heridas, en tus grietas, siempre se depositarán restos pequeñitos de la erosión, que algún día serán tierrecita que será regada por el rocío de las mañanas y el agua de las lluvias.

Y esas grietecitas florecerán, y esas raíces seguirán erosionando y creando grietecitas más grandes para albergar una vida más grande.

Esas grietecitas por donde nos rompemos son las que albergan los mayores regalos de vida.

LLevo años obsesionada cada fin de semana, echando fotos a flores y árboles maravillosos que nacen de las rocas más inhóspitas. Ahora lo entiendo. Son las grietas la respuesta. Son la herida. El dolor. El tocar fondo.

De ahí florece el SER, de ahí se crea el ESPACIO, de ahí NACE LA VIDA.

 

Bendice tus grietas amiga, amigo mío, porque dentro de poco veremos hermosas flores brotar de ellas.

 

Con todo mi amor.

María.

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